El hombre que se convirtió en multitud

Nos acercamos a la vida y la poesía de Walt Whitman, que nos inspiró a pensar la moda como un espacio de autenticidad radical y de cuerpos que contienen universos.

por TheUNO

El hombre que se convirtió en multitud

El hombre que se convirtió en multitud

Antes de que las redes sociales hablasen de “autenticidad”, Walt Whitman ya la había encarnado. No como pose, sino como forma de vida. Poeta, enfermero, obrero, contradictorio, radical, erótico y espiritual. Su obra, Leaves of Grass, fue un escándalo y un himno al mismo tiempo. En UNODEUNO lo reconocemos como una voz que nos sigue interpelando: porque, como él, creemos que nadie es solo uno.

“Yo me celebro y me canto,

y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,

porque cada átomo que me pertenece a mí,

te pertenece también a ti.”

 

Walt Whitman no fue un poeta. Fue una fractura. Un cuerpo que se abrió para que entraran todos los cuerpos. Un canto a la contradicción, un himno a lo inacabado, un recordatorio de que nadie es solo uno. Un lenguaje que se negó a ser propiedad privada.

Nos enseñó que la identidad no es una pieza fija, sino un coro de voces, a veces disonantes, a veces armónicas.

Si ya lo conocías antes de leer estas líneas, afortunado. Si no lo conoces, sigue un rato más con nosotros. Te lo descubrimos.

Walt Whitman

Walt Whitman

Marcos Puhinger

Marcos Puhinger

El origen: un poeta sin academia

Walt Whitman nació en 1819 en Long Island, Nueva York, en una familia de recursos modestos. No tuvo acceso a las grandes universidades ni a las élites culturales que en aquel entonces dictaban lo que era “literatura”. A los once años ya trabajaba para ayudar a su familia, y su educación formal se vio interrumpida. Lo que no se interrumpió fue su curiosidad. Esa hambre de mundo que luego impregnaría cada verso.

Se formó como impresor y aprendió el oficio desde abajo, componiendo textos, oliendo la tinta, entendiendo que el lenguaje no era solo palabras en el aire, sino material que mancha las manos. También fue maestro, periodista y redactor en periódicos locales. Su voz no surgió de un salón burgués, sino de la calle, del contacto con la gente común: obreros, comerciantes, trabajadores.

Whitman nunca quiso escribir para los pocos, sino para los muchos. Su poesía no buscaba agradar a una élite, sino abrir un espacio donde todos pudieran encontrarse. Ese gesto democratizador es lo que lo convierte en un poeta radical. Y es también lo que lo vuelve un referente para UNODEUNO: crear para todos, sin perder lo singular.

Leaves of Grass: una fractura en la literatura

En 1855, Whitman decide publicar un libro que cambiaría la historia de la poesía: Leaves of Grass. No esperó el aval de una editorial ni la aprobación de críticos. Lo imprimió él mismo, con doce poemas iniciales y un prólogo escrito como manifiesto. Se presentó en una edición modesta, pero el contenido era todo menos tímido.

El libro fue recibido con escándalo. Había erotismo, había sensualidad del cuerpo, había referencias a lo político y lo espiritual que rompían con cualquier etiqueta. Y, sobre todo, había verso libre: Whitman rechazó la métrica y la rima tradicional para dejar que la voz fluyera como un río.

La crítica conservadora lo tachó de indecente y vulgar. Ralph Waldo Emerson*, en cambio, lo celebró como el nacimiento de una nueva poesía americana. Lo que unos llamaban blasfemia, otros reconocieron como génesis. Y eso define a Whitman: no se ubica en el consenso, sino en la fractura.

Cada reedición de Leaves of Grass (fueron nueve en total durante su vida) no fue solo una corrección, sino una expansión. El libro crecía con él, como un organismo vivo. Su poesía no estaba cerrada, era un proceso abierto. Un eco de lo que somos en UNODEUNO: piezas que van más allá de ser un objeto final, pretendiendo ser inicio de conversación.

El hombre detrás del mito

Más allá de su obra, Whitman fue un cuerpo político. En plena Guerra Civil estadounidense, se ofreció como voluntario en hospitales para atender soldados heridos. Pasaba horas leyendo a los enfermos, curando heridas, escribiendo cartas para quienes no podían. Allí comprendió que la poesía no era un lujo, sino una forma de acompañar el dolor humano.

Whitman también vivió su deseo en una época que lo castigaba. Sus poemas están atravesados por una sensualidad homoerótica que muchos intentaron censurar o interpretar con eufemismos. Pero ahí está su valentía: nombrar lo innombrable, encarnar lo prohibido. Ser radicalmente honesto en un mundo que exigía máscaras.

“Yo contengo multitudes”, escribió en uno de sus versos más célebres. Y con ello definió no solo su estética, sino su ética. La contradicción no es debilidad, sino riqueza. Ser humano es ser fragmento y totalidad a la vez. Un obrero y un poeta. Un enfermero y un amante. Un creyente y un escéptico.

En su vida cotidiana, Whitman no fue el héroe monumental que luego se convirtió en estatua. Fue un hombre de calle, alguien que caminaba sin prisa por Nueva York, que hablaba con desconocidos, que se mezclaba con la multitud. Un poeta que se negó a separar arte y vida.

Whitman en UNODEUNO: moda como multitud

¿Por qué Whitman nos inspira en UNODEUNO? Porque entendemos la moda como él entendió la poesía: como un espacio de encuentro y de fractura. Como un lenguaje donde cada prenda es singular, pero a la vez contiene historias múltiples.

Whitman nos enseñó que la autenticidad no es pureza ni coherencia absoluta. Es mezcla, contradicción, simultaneidad. Y nuestras piezas nacen desde ahí: son únicas, pero no solitarias.

Y así como Whitman desnudó al lenguaje de sus ataduras, nosotros buscamos despojar a la moda de la máscara superficial para convertirla en mensaje. Vestir para declarar no para tapar.

Al mirar la obra de Whitman entendemos que la belleza está en lo inacabado, en lo contradictorio, en lo que no cabe en una sola definición. Y esa misma belleza es la que perseguimos en cada proyecto, en cada pieza, en cada gesto editorial.

UNODEUNO es Whitman puesto en tela: un canto a la multitud, un himno a la diferencia, una apuesta por lo humano en su versión más radical.

Walt Whitman murió en 1892, pero su eco no cesa. Sus versos siguen respirando porque no hablan solo de él, sino de todos. Porque contienen multitudes. Y porque nos recuerdan que la vida —como la moda, como el arte, como la poesía— es un territorio en constante expansión.

En UNODEUNO lo invocamos como homenaje y como brújula. Para recordar que nadie es solo uno. Y que vestir es, en el fondo, una forma de ser uno.

* Ralph Waldo Emerson (1803–1882) fue un filósofo, ensayista y poeta estadounidense, considerado una de las figuras clave del trascendentalismo, un movimiento intelectual y espiritual que surgió en Nueva Inglaterra a mediados del siglo XIX.

Fuentes

Whitman, Walt. (c. 1860s). “Walt Whitman, an American, one of the roughs, a kosmos”. Fotografía de Mathew Brady. Library of Congress, Washington, D.C.

Whitman, Walt. (1887). American poet Walt Whitman. Nueva York. Fotografía de George C. Cox.

17 DE NOVIEMBRE DE 2025